Persona. Crítica de Juan Castro de Revista El Abasto

por Galo Ontivero

El lenguaje a flor de piel

El silencio se plantea como el idioma de la desesperación. Cuando ya no hay palabras, cuando la identidad se diluyó en el último punto y coma, llega un páramo callado de señas, guiños y puchos prendidos uno atrás del otro.
Así vive el protagonista de Persona, el Sr. Vogler, cantante de karaoke interpretado por Marcelo Saltal. La presencia de la enfermera Alma (Paulo San Martín) y su hermana “la Numis” (Sabrina San Martín) durante la rehabilitación del cantor mudo van desenmascarando, en primer lugar, la vida del enigmático hombre de bata carmesí. Luego, como una consecuencia de esto, los deseos de ambos también saldrán a la luz qué hay detrás de cada apariencia.
Más allá de los silencios del cantor, hay una tensión notable en el ambiente. Desde Alma que insta a que el cantante recupere la voz, la Numis quien hace la suerte de defensora-amante, hasta Vogler que, entre tema y tema de fondo, acomoda y desacomoda una escopeta, la expectativa del público va en aumento.
En síntesis, Persona es la historia de lo que a todos nos puede ocurrir en cualquier momento: dejar de lado quienes alguna vez fuimos para emprender otro camino, otra mirada sobre el mundo, aunque tengamos muchas Almas y Numis encima para evitarlo. Siempre habrá un Vogler que con su silencio desapruebe la lógica del sistema en el que estamos inmersos; esa canción complaciente y alienante nunca la escucharemos de su boca, eso queda claro en esta obra.
¡Altamente recomendable!

J.M.C.

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